Always


                                                  

Hola...

 No se ni de donde saco el valor para escribirte. Sé que mi decisión es la correcta, pero si es así, no se por que siento que estoy cometiendo un error... No se como decírtelo, como explicarte lo que ahora siento. Mis palabras se marcharon contigo la última vez que te vi.



Solo puedo decirte que tú has dejado hecha ruinas mi decisión y voluntad.

Nos conocimos con once años, eras borde, perspicaz y perfecto. Durante seis largos años reí, ame y llore. Te echaba de menos cuando no estabas cerca y sentía celos cuando hablabas con otra. Siempre nos imaginaba juntos, con tu voz grave e intensa en mi oído, con tus manos efímeras recorriendo mi piel...

No se cuando me di cuenta de lo que significabas para mi, pero cuando me miraste y sonreíste, ya sabes, estirando los ojos, esos de color claro, levantando las mejillas y colocando una media sonrisa en tu mandíbula recta, supe que contigo todo iba a ser diferente. Eras tan incierto. Un día me di cuenta de que quería mas de ti, ya no me servia escuchar tu voz lejana ni ver tus fotos mudas ni tus palabras eternas. Yo que me limitaba a espiarte entre susurros. Me di cuenta por que te vi y necesite mas, mucho mas. Siempre nos hablábamos por medio de otras personas, nos respondíamos con sonrisas tímidas. Ya no me servia saber que eras feliz y que jamás te iba a tener.

Te necesitaba, te necesito, como no he necesitado nada en toda mi vida.

Y deseaba tener mil excusas para acercarme y no se cuantas más para retenerte conmigo. No tenia, ni tengo, una explicación coherente para mi anhelo...

...

Ahora nos encontramos aquí, después de tanto tiempo, en la universidad de Madrid. Cuando te vi entrar por aquella puerta, lo que sentía por ti, tras años de silencio, volvió a mí. Al segundo el odio nublaba mi vista. ¿Qué hacías allí? No habías cambiado nada... Tu presencia perturbaba tanto mi ser.

 Y ahora dices que me quieres, me besas, te vas durante tres días y luego vienes a por mí y yo te rehúso con inseguridad. Te quiero, y lo sabes. Si mis besos y actos no te lo han demostrado nada lo hará. He dejado tanto por ti: a él, mis clases de guitarra y parte de mi.

Pero he tomado mi decisión. ME MARCHO. Voy a terminar con esto. Por que tienes esa faceta destructiva, pues todo lo que tocas queda reducido a vestigios.
Somos tan complicados, tan necios, creemos que el destino es nuestro. No es así.



Y no vas a destrozar mi mundo. No vas a destruir lo poco que tengo, no te dejare.


Dios. Me sorprendo de estar llorando, me va a costar tanto sacarte de mí.
Nuestros días quedan atrás, nada de escapadas en tu Harley...

¿Pero que será de mí sin volver a pasar mis dedos por tu cabello revuelto?

Oh. No quiero dejarte ir, pero tengo que hacerlo...
Nos hemos amado como dos locos que no poseen nada más que sus cuerpos y un poco de tiempo libre en un parque publico.

No puedo seguir aquí en Madrid, cada rincón de esta maldita ciudad me recuerda a ti, es como una firma impasible al paso del tiempo. Te he deseado tanto y ahora...
Esto me viene grande. Tengo solo veinte años y una vida por delante y no quiero sentirme así, tan atada a ti.
Se que mi destino no es ese.

Tu siempre fuiste un ser libre.
Se que jamás podré cambiarte, ni atarte. Ni siquiera quiero intentarlo. Es la faceta que mas amo de ti. Eres tan único...

Se que al hacer esto estoy perdiendo vivir muchas sensaciones y momentos contigo pero si me quedo... ¿qué no perderé?

Eres demasiado destructivo para mí.

Este siempre será el mejor año de mi vida. Nada ni nadie podrá cambiar eso. Esta carta te llegara una semana después de mi marcha. Ya sabes por que estaba tan triste nuestra ultima noche, duele tanto dejarte atrás. No habrá más noches como las nuestras. Frenesí y cariño...

No puedes imaginar lo que voy a echar de menos el despertar y no tener tu rostro cerca
devorándome con la mirada.
Jamás pensé que ocurriría algo así. Pero si, después de tantas noches, de tantos silencios y miradas de anhelo todo desaparece. Se que es posible que no me entiendas, ni yo puedo.
No voy a olvidar nada, no seria justo.

Tú me has dado tanto. Has hecho más de lo que jamás podrás llegar a imaginar...

Tu presencia era ya demasiado para mi...
 Ojala este equivocada y tenga que volver llorando a tu regazo. Si eso ocurre se que tu no me estarás esperando, pero eso ya no importa, ya no.
 Recuerda que quiero que seas feliz ante todo. Y libre. Como siempre lo has sido. Cuando dentro de unos años me vuelvas a encontrar en tu camino, llámame. Y me gustara tanto sentir que nada ha cambiado. Ni ese deseo mutuo ni esa mirada tuya tan soberbia...

Te amo.


SIEMPRE tuya...

Alicia Marian

No hay comentarios: